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The Flee Project: dando a conocer la música benga

Local Show Scene Musician With Mic

¿Cómo tres europeos han conseguido reeditar clásicos benga y esquivar acusaciones de apropiación cultural? Benga es un tipo de música tradicional keniana que había caído en el olvido.

Conocemos las tendencias exóticas de ciertos conquistadores del pasado. Aventureros en busca de un fetiche cultural en el que concentrar su ego conquistador, reivindicaron el honor de infundir en los microcosmos privilegiados una pizca del "tropicalismo" que habían encontrado en sus búsquedas. Flee Project parte de una posición más o menos similar en su intento de llamar la atención sobre este género musical y dar al benga un lugar bajo los focos.

Una edición de vinilo cargada de reinterpretaciones de música de benga, obras maestras raras, una revista ampliamente documentada… Flee contiene todo lo coleccionable, con un sello que recuerda más a una famosa revista bimensual de geopolítica para diplomáticos (omitiremos mencionar el nombre) que a una revista tipo trofeo sacada de un mapamundi de lo inusual y esotérico. Olivier Duport, uno de los tres creadores de Flee, intenta explicarnos sus intenciones y los puntos más sutiles durante una entrevista.

¿Tenéis los tres experiencia académica en disciplinas como Ciencias Sociales, musicología o antropología?Todos venimos de campos de Ciencias Políticas y Humanidades, así que me parece natural que esto nos haga más sensibles a las cuestiones culturales. Para nosotros era importante buscar personas que hayan desarrollado su carrera en estos campos (musicología, antropología, etc).

La revista comienza con un artículo que expresa nuestro punto de vista sobre la distribución global de música de nicho. Se pidió ayuda a investigadores de este área, junto con periodistas kenianos, para que desarrollasen un poco nuestro punto de vista.

Nuestro objetivo era diseccionar esta música, política, social y técnicamente.

People With Scooters

¿Flee es también un intento crítico de postcolonialismo musical?

Esa era más o menos nuestra idea original, aunque, por supuesto, hemos encontrado limitaciones financieras y temporales. Podríamos, sencillamente, haber ido a Kenia, haber traído veinte álbumes de vinilo y haberlos comercializado en Europa.

Eso probablemente nos habría hecho ganar más dinero. Mucha gente lo hace hoy en día y es lamentable que estas actividades de importación-exportación, este "tropicalismo", estén tan extendidos. Nuestro público sigue siendo ese individuo arquetípico que lleva una camisa de manga corta, estampada con dibujos de plátanos y que escucha afro. Ha sido estresante diseñar una revista con gráficos tan abstractos, pero romper con esas líneas podría habernos alejado de ese público "objetivo". La respuesta ha sido bastante positiva, lo que nos ha demostrado que hay una demanda para este tipo de música y de propiedad cultural por parte de consumidores de todo el mundo.

Por otro lado, me sorprende que no os hayan atacado más.

Somos tres europeos blancos que hemos decidido montar un proyecto en torno a la música africana, contextualizándola. Los ángulos para atacarnos podrían haber sido numerosos. Lo que nos salvó fue decir desde el principio que no somos expertos: no somos ni arqueólogos ni músico-etnólogos. Nos dimos cuenta de que esta música estaba poco interpretada y poco difundida, y tratamos de responder a esto creando la revista. También nos preguntábamos por qué no se reconocía su verdadero valor. Es un recordatorio de que, aunque Kenia es un país que se ha liberado del colonialismo, todavía mantiene muchos de estos códigos. A diferencia de algunos países de África Occidental.

Crear Flee también ha sido el descubrimiento del contexto keniano en el panafricanismo.

Flee proporciona una forma de responder a cuestiones de apropiación cultural. Por eso entrevistamos a Emmanuel Mwendwa, un periodista keniano especializado en benga. Nuestro objetivo era darle voz. También hemos dado nuestras opiniones, pero Flee está concebido más como una plataforma de ingeniería cultural que como un producto exótico. Otra forma de expresar nuestro afecto por esta música ha sido la elección de músicos contemporáneos (Nota del redactor: el benga perdió su popularidad en la década de 1980).

Vinyl With Cover And Book

El pasado mes de diciembre presentasteis Flee Project en Nairobi. ¿Cuáles fueron las reacciones del público keniano?

Tengo la sensación de que hemos despertado la conciencia de los kenianos.

Al principio, nuestra legitimidad estaba cuestionada. Creo que se nos percibía como competidores, ya que a pesar de que el benga sólo representa una economía modesta, proporciona ingresos a algunos artistas. Pero finalmente, nuestro proyecto es una iniciativa desinteresada y no buscamos obtener beneficios. Como ya expliqué antes, hay maneras más fáciles de disfrutar de esta música.

¿Recibirán los músicos algún pago por las ventas de Flee?

¡Desgraciadamente, están todos muertos! El benga alcanzó su punto álgido en la década de 1970 y la esperanza de vida en Kenya es mucho menor que en los países europeos. La mayoría de los músicos de benga no estaban preparados para entender la loca industria musical de la época, que se aprovechaba de los artistas.

Hemos usado Jojo Records, un sello de Kenia, para registrar y usar canciones. Por lo tanto, una parte de los ingresos se ha donado a este sello, aunque hemos expresado nuestras reservas sobre la cantidad que las familias reciben de estos ingresos. Desafortunadamente, los sellos kenianos que poseían estas piezas en los años 70 probablemente se sirvieron de prácticas comerciales escandalosas. Sin embargo, este fenómeno no es exclusivo de África: Motown es otro triste ejemplo. Ésta ha sido una parte de las limitaciones de nuestro proyecto.

¿Fue una elección no contar la historia del benga conmemorando las vidas de estos músicos?

Como explicaba, fue durante la década de 1970 cuando el benga alcanzó su cénit. El género puede haber sido olvidado, pero no está muerto. Todavía hay músicos que mantienen vivo el benga, esencialmente dentro de las fronteras de Kenia. No somos los primeros en editar recopilaciones de benga y espero que no seamos los últimos. Está claro que queremos evitar tener que hacer un homenaje póstumo a este género. Nuestra elección de publicar artistas muertos es una elección artística: aunque existe una escena moderna de benga, la considero mucho menos interesante. Por eso hemos querido reinventar el benga en el mundo de los músicos contemporáneos.

¿Fue la elección de los músicos que han participado en las obras también una elección artística?

No hemos satisfecho todas nuestras expectativas con respecto a la selección, pero esa es la naturaleza de este juego. Al mismo tiempo, la colaboración con Jaakko Eino Kalevi ha sido excelente. Es básicamente un guiño a todos los componentes que forman el pop y confiarle este proyecto significaba un planteamiento original. No queríamos impulsar este trabajo sólo para productores "afro", también es mi pieza favorita. Por otro lado, African 808 tiene una gran experiencia en todo lo que implica este vocabulario musical. Son personas muy conscientes, con las que compartimos este enfoque crítico del mundo de las reediciones. En general, ha sido un reto sugerir a estos artistas que colaborasen con nosotros, porque nada podía predecir si les inspiraría o no nuestra selección de canciones.

¿Haber producido Flee Project sólo en formato de vinilo y revista, limita su alcance público?

El primer lanzamiento fue bien y sabíamos que el proyecto atraería, sobre todo, a coleccionistas. Sin embargo, queríamos evitar que Flee adquiriera una dimensión demasiado especulativa, así que hemos intentado solucionar este problema poniendo la dirección en las portadas [de los correos]. Así limitamos este problema, aunque algunos compradores nos han pedido que lo eliminemos. En la era actual, la música ya no es una corriente única; nadie la posee y se consume en consecuencia. Apostar por un formato atípico como el vinilo/papel también ofrece una dimensión esnob; somos conscientes de ello y es otra parte de las limitaciones del proyecto. Esa es también la razón por la que el proyecto está disponible digitalmente.

¿Ya tenéis alguna idea sobre el contenido de vuestro segundo número?

¡Sí! Nos gustaría centrarnos en la música italiana de Puglia. Esta elección es totalmente subjetiva, pero queremos mantener el mismo rigor en la documentación. Nos han preguntado muchas veces si íbamos a trabajar en otro proyecto musical keniano o africano. Esta es una pregunta legítima, pero nos obligaría a tener que trabajar de nuevo con los sellos. A veces nos apodaban "Afro-diggers" y eso me molesta: no quiero esa etiqueta. Volver a Puglia .... la Tarantella es una música combinada con una increíble narración de historias. Originalmente, su intención era "exorcizar a las mujeres que tenían el demonio sexual en ellas".

Hoy, aunque ha cambiado de significado, sigue existiendo y procede de pequeños pueblos del sur de Italia. Es una música con mucha percusión y piezas muy largas. La gente se agarra para bailar durante horas en un estado como de trance... Desde un punto de vista técnico, también nos da muchas posibilidades para elegir. El benga ha sido un reto más bien por su riqueza: hay muchas líneas de bajo en las canciones y las grabaciones disponibles eran de una calidad lamentable. Los artistas con los que colaboramos tenían, por ejemplo, algunas dificultades para aislar diferentes sonidos.

BLa segunda edición de Flee Project se ha publicado el 9 de abril.

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