Suno firma un acuerdo global de licencia con BMG
- Martina
- 18 agosto 2026, martes
A pesar de las demandas en curso, incluida una reciente derrota en un caso de infracción de derechos de autor relacionado con GEMA, Suno ha cosechado algunos éxitos en otro frente. Tal como se anunció a principios de agosto, la empresa de música basada en IA ha firmado un acuerdo global de licencia con BMG.
Suno y BMG cierran un acuerdo de licencia con opción de adhesión voluntaria
En su comunicado oficial, BMG, la empresa musical internacional que gestiona en una misma plataforma tanto derechos editoriales como derechos sobre grabaciones, describe esta nueva colaboración como una "alianza global que establece un marco estratégico para el catálogo editorial y fonográfico de BMG".
Según Celine Joshua, vicepresidenta ejecutiva de Marketing Global y Streaming de BMG, el acuerdo ayudará a que los artistas y compositores "sigan en el centro de las oportunidades y participen en el valor que estas generan. Este acuerdo establece protecciones firmes, condiciones económicas claras y nuevas posibilidades creativas para los artistas y sus fans".
Mikey Shulman, cofundador y director ejecutivo de Suno, comparte esta visión: "Creemos que el futuro de la música será más participativo y que dará lugar a formas completamente nuevas de conexión entre los artistas y sus fans. Forjar ese futuro de forma responsable supone colaborar directamente con las personas que crean la música y con las empresas que las representan".
En términos prácticos, el acuerdo implica que Suno genere pagos por el uso del catálogo fonográfico de BMG y cubre además los costos relacionados con el uso de canciones de BMG para entrenar versiones anteriores de sus modelos.
Uno de los aspectos más relevantes del acuerdo es su carácter voluntario. Los artistas y compositores de BMG pueden decidir libremente si desean autorizar a Suno a utilizar sus obras, lo cual les otorga un mayor control sobre la forma en que su música se incorpora a la plataforma.
BMG sigue los pasos de Warner y se asocia con Suno
Como han señalado numerosos medios, BMG es el primer gran titular de derechos que firma un acuerdo de licencia con Suno desde que Warner Music Group resolvió su litigio con la empresa y posteriormente se asoció con la plataforma de generación musical basada en IA en noviembre de 2025.
Aun así, los dos acuerdos son sustancialmente distintos: a diferencia de Warner y de las otras dos grandes discográficas, BMG nunca ha mantenido ningún litigio activo con Suno. Esto significa que no existía ninguna disputa legal pendiente entre ambas partes, sino más bien un uso previo de música del catálogo de BMG que requería una compensación.
La disposición de BMG a colaborar con Suno ha despertado un gran interés en el sector, especialmente porque la compañía demandó a Anthropic a principios de 2026 por el presunto uso de obras protegidas de sus artistas para entrenar sistemas de IA sin autorización. El caso continúa abierto.
No obstante, ello no significa necesariamente que BMG haya adoptado una postura de aceptación incondicional hacia la IA generativa. Más bien, su enfoque sugiere que la compañía contempla un papel para esta tecnología dentro de la industria musical, al tiempo que defiende normas más claras, acuerdos de licencia y mecanismos de retribución para los artistas y los titulares de derechos.
Esta visión volvió a ponerse de manifiesto en julio de 2026, cuando BMG, junto con Warner, Universal y Sony, pidió reglas más claras para determinar qué obras pueden aspirar a entrar en las listas oficiales de éxitos. La propuesta planteaba que únicamente las canciones creadas mayoritariamente por personas pudieran optar a aparecer en dichas listas, consideradas a menudo el principal referente del éxito en la industria.
Suno en 2026: demandas en curso, restricciones de descarga y cambios en el modelo
Para Suno, la nueva alianza global con BMG llega en un momento marcado por importantes cambios y una creciente presión. Como ya se ha señalado, y como numerosos medios han destacado repetidamente, la empresa continúa enfrentándose a varias disputas legales relacionadas con presuntas infracciones de derechos de autor. Entre ellas figuran las demandas presentadas por Sony y Universal, así como por la sociedad de gestión danesa Koda.
Más recientemente, Suno también se ha enfrentado a una nueva demanda de la editorial musical independiente Round Hill Music, que acusa a la empresa de haber utilizado letras protegidas por derechos de autor para entrenar su sistema de IA sin autorización. Esta demanda, que se presentó en agosto de 2026, añade un nuevo frente a la creciente presión legal que rodea las prácticas de entrenamiento de Suno.
Sin embargo, en el plano empresarial, Suno parece estar avanzando gradualmente hacia un modelo que, al menos en cierta medida, se ajusta a un enfoque más controlado y estructurado de la IA.
La plataforma ha introducido límites de descarga en sus planes actuales, que entrarán en vigor en septiembre de este año. Con el nuevo sistema, los suscriptores Pro podrán realizar hasta 20 descargas al mes, mientras que los suscriptores Premium tendrán un límite de 60 canciones mensuales. Los usuarios de Suno Studio, por su parte, seguirán disfrutando las descargas ilimitadas.
Además, la plataforma ha incorporado lo que denomina un "límite de descargas de por vida" para los usuarios gratuitos. Esto significa que quienes no tengan una suscripción podrán descargar y compartir un máximo de 7 canciones en plataformas de streaming. Una vez alcanzado ese límite, la única forma de obtener más descargas será contratar una suscripción.
Para estos usuarios gratuitos, las siete descargas están destinadas exclusivamente a uso personal. No pueden distribuir sus creaciones en servicios de streaming, venderlas ni utilizarlas con fines comerciales. Como ha explicado Suno, las nuevas restricciones de descarga tienen como objetivo que "sea más difícil para los actores malintencionados exportar música a gran escala".
"Estamos introduciendo límites de descarga para garantizar que nuestra plataforma se utilice con fines de creación musical intencionada, sin dejar de permitir que todo el mundo cree, mezcle, escuche y comparta contenido en Suno", señaló la empresa.
Sin embargo, los usuarios de pago que alcancen su límite mensual podrán comprar descargas adicionales, una medida que podría influir directamente en la rentabilidad de la empresa y en su modelo de generación de ingresos.
En este sentido, las nuevas restricciones podrían perseguir un doble objetivo: permitir que Suno afronte el creciente problema de la exportación masiva de música generada con IA a las plataformas de streaming y, al mismo tiempo, generar oportunidades adicionales de ingresos a partir de sus usuarios más activos.
La próxima generación de modelos de Suno
Aun así, Suno también promete desarrollar modelos comerciales más sostenibles gracias a las colaboraciones con otras entidades de la industria musical. La empresa ya ha indicado que su próxima generación de modelos se entrenará con música licenciada, lo cual supone un cambio respecto al enfoque de entrenamiento que ha dado lugar a sus disputas por derechos de autor. Una vez que estos nuevos modelos entren en funcionamiento, Suno afirma que retirará todos los anteriores.
"Estos modelos son mejores que todo lo que hemos lanzado hasta ahora, según todos los indicadores que hemos medido".
Esto sugiere que Suno no solamente está cambiando la forma en que los usuarios pueden acceder y distribuir la música que crean, sino que también está sentando las bases para un cambio más amplio en el desarrollo y la concesión de licencias de sus modelos de IA.
Asimismo, la empresa afirma estar comprometida con la adopción de "nueva tecnología de marcas de agua y huellas digitales de audio" para colaborar con las plataformas de distribución en "la lucha contra el fraude y el uso indebido".
Para una compañía sometida a una intensa presión legal por parte de la industria musical tradicional, estas medidas podrían marcar un giro significativo. Queda por ver si esto será suficiente para resolver los retos legales a los que se enfrenta la empresa. Pero el acuerdo con BMG apunta a que las licencias podrían convertirse cada vez más en una pieza clave de la relación entre las empresas de música con IA y los titulares tradicionales de derechos.
Martina es periodista musical y especialista en contenidos digitales, y reside en Berlín. Empezó a tocar el violín a los seis años y se dedicó una década entera a la música clásica. Actualmente escribe sobre todo lo relacionado con la música, con especial interés en las complejidades de la industria musical, el streaming y la equidad para los artistas.
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